En 1964 Sebastián Salazar Bondy publicó Lima la horrible, un libro escrito entre la aflicción y la esperanza, que critica cierta imagen de Lima y de los limeños que habían tejido sobre la ciudad el mito de la Arcadia Colonial. Por eso Salazar Bondy centra su atención en ese aire oligárquico de la ciudad, que denuncia como falaz, pues encubre los verdaderos males de la capital. Han transcurrido más de cuatro décadas desde su publicación y con ocasión del próximo aniversario de Lima le pedimos a un grupo de intelectuales una opinión sobre la vigencia de este libro. ¿Cuánto de lo dicho por Sebastián Salazar Bondy ha pasado la barrera del tiempo y de las transformaciones que ha sufrido Lima?
ESCRITURA DOLOROSA
GONZALO PORTOCARRERO
SOCIÓLOGO
Salazar Bondy inscribe su libro dentro de una tradición, inaugurada según él por Palma, que es la elaboración de Lima como Arcadia Colonial, una ciudad donde había una atmósfera de tranquilidad, de orden, de decoro. Pero esta Arcadia es una mentira aristocrática que encubre la dominación, la explotación, la injusticia. Sin embargo, yo creo que Salazar Bondy se equivoca al pensar que Palma fue quien acuñó esta visión de Lima. En realidad Palma fue más bien anticivilista y ofreció una visión de Lima más criolla, más democrática, más de medio pelo como diría Mariátegui. En realidad, esta visión aristocrática está inscrita más en la generación del novecientos, con José de la Riva-Agüero y Víctor Andrés Belaunde.
Lima la horrible es una diatriba demoledora sobre Lima, pero en el fondo guarda un amor por la ciudad, porque solo se puede odiar lo que se ama. Lo que Salazar Bondy estaba haciendo, en realidad, era un reclamo de autenticidad democrática, buscaba sacar de la ciudad esa careta aristocrática. Sin embargo, es un libro escrito justo cuando esta careta empieza a derrumbarse, cuando ya el mundo social simbolizado por Prado y por el balneario de Ancón deja de ser el referente y comienzan a expandirse las migraciones.
Es un libro que tal vez debió escribirse en los 30, 40 o 50. De todas maneras, es un libro que está muy bien escrito en términos estilísticos y anticipa la recusación de la aristocracia de los años setenta, tiempo en que resurge el temperamento antioligárquico. Ese mundo de cambio social queda mejor retratado, por ejemplo, en una novela como Conversación en La Catedral.
El de Salazar Bondy es un libro de escritura dolorosa, es un texto de crítica, pero en el fondo de salvación. Hay un sentimiento antioligárquico como tema central en el libro y lo que queda hasta ahora es ese aire democrático, ese trasfondo de insatisfacción con la injusticia, esa búsqueda de autenticidad.
LAS MICROSOCIEDADES
ALDO PANFICHI
SOCIÓLOGO
Podemos decir que un primer factor que otorga trascendencia al libro es que presenta la sociedad urbana limeña como una sociedad marcada por microsociedades, esta idea de sociedad laberíntica, que está expresada en el rezago de la Arcadia Colonial y la emergencia de los migrantes. Creo que independientemente de los cambios operados en la ciudad esta tensión sigue caracterizando a la sociedad limeña actual, incluso diría que hoy hay más microsociedades que coexisten de manera conflictiva y tensa, pero al mismo tiempo de forma desafiante. Siento que la obra es trascendente porque mantiene esta característica.
El segundo comentario tiene que ver con el tema de la personalidad del limeño. En el capítulo IV titulado "¿Es el azar nuestra deidad?", el cual se abre con una cita de Brecht que dice "¿En qué casa de Lima la dorada vivían los que la hicieron?", Salazar Bondy escribe que esta es una ciudad sin rigores, sin lluvias ni truenos, sin nieves ni calcinaciones, y que solo padece de la nubosa humedad y cada medio siglo de un catastrófico remezón sísmico. Entonces ese aire mediocre, tristón y soledoso condiciona una psicología peculiar. Y termina diciendo que el limeño es suave como la noche de Lima, que la masa popular transcurre debido a ello sin grandes pasiones, con sus "tibios odios y blandos amores que nunca detonan colectivamente, sino que se resuelven como locura, suicidio o venganza personal". "No reina en Lima la abierta controversia, sino el chisme maligno, no ocurren revoluciones sino opacos pronunciamientos". Esta imagen que corresponde a una época ha sido, sin embargo, confrontada por la historia de la violencia social y política que ha vivido el Perú y Lima desde los años setenta hacia delante. Esta imagen del limeño pasivo no esta ya tan vigente, y en las calles se ve más bien fuerza, dinamismo, violencia. Hoy Lima, la horrible, es más compleja, está poblada por más microsociedades en tensión que la ciudad que inspiró el libro.
MÚLTIPLES LECTURAS
CLAUDIA ROSAS
HISTORIADORA
La obra bien puede formar parte de una historia de la ciudad. Es una lectura critica de Lima, y no sé hasta que punto ha tenido que ver con las lecturas que se han hecho de otras capitales latinoamericanas, más aún porque la última edición de Lima la horrible ha ido hecha por la Universidad de Concepción de Chile, el año 2002. Por eso llama la atención el interés que pueda tener este libro en el ámbito latinoamericano.
Es un ensayo crítico que resulta muy interesante también porque nosotros tendemos a ver como maestros de la sospecha solamente a autores europeos, como Marx o Freud, quienes veían más allá de lo aparente, uno desde la estructura económica y el otro desde el inconsciente, pero en Salazar Bondy tenemos también un maestro de la sospecha, pues desvela muchos mitos sobre Lima que tienen que ver con el pasado colonial de la ciudad.
No creo que hoy la ciudad sea concebida totalmente así, pero en gran parte de su vida republicana vivió mirando el pasado. Por esto la crítica que plantea Salazar Bondy a Lima no creo que sea destructiva, sino de pronto él está sentando las bases para una visión de futuro. Está tratando de desvelar todo lo falso que existe en ese discurso sobre el pasado.
Otra cosa que me llama la atención en el libro es toda esta relación con lo femenino. Es una reinvención típica de las ciudades. No sé si existan estudios de género al respecto, pero es interesante la vinculación que hace de Lima con una mujer horrible y temible.
El libro tiene múltiples lecturas a partir de un icono que es Lima. Yo agregaría que para completar hoy una visión de Lima habría que verla también desde la periferia, desde la provincia.
UNA IDENTIDAD POR CONSTRUIR
EDUARDO ARROYO
SOCIÓLOGO Y ESCRITOR
Sebastián Salazar Bondy publica su célebre ensayo tomando el nombre de un poema de César Moro, lo que le sirve para criticar la idea de la Arcadia Colonial, es decir, el mito que deifica a Lima como tierra de promisión y ciudad perfecta. Lo que quiere el autor, en un acto de valentía y de amor a la capital peruana, al conceptuarla como horrible, es incidir en la vaguedad de su identidad, su falta de esencialidad y de autenticidad al apoyarse en una leyenda narcisista que ha hecho que viva enamorada de ella misma y alejada del resto del país.
La Arcadia Colonial es una estafa desde sus orígenes, " una envoltura patriotera y folclórica de un contrabando. Lima es por ella horrible.El objetivo de estas páginas es vindicar a la ciudad de la deplorable falsificación criollista" (pág. 26 de la primera edición de Populibros Peruanos).
El autor escribe esta obra en el contexto del cambio social de la ciudad y del Perú, ante las migraciones serranas hacia la costa, principalmente a Lima, que pasa de 500 mil habitantes a un millón y medio (hoy tiene más de 8 millones). Es una época de posguerra, cuando el país recibe las influencias del american way of life. En ese momento caen también los mitos de "Reina de los Mares del Sur", "Ciudad Jardín", "Perla del Pacífico" como el chauvinista "limeño de pura cepa" o "limeño mazamorrero".
Salazar Bondy desmenuza el andamiaje de la Arcadia Colonial encontrando mucho de circense, una ciudad en la que "nuestros ojos miran el espejismo de una edad que no tuvo el carácter idílico que tendenciosamente le ha sido atribuido y que más bien se ordenó en función de rígidas castas y privilegios de fortuna y bienestar para unos cuantos en desmedro de todo el inmenso resto" (Pág. 11). Lima ha vivido, desde su fundación española, más cerca de Londres que de sus propias regiones (Humboldt). Calificarla como Arcadia es una "dosis alucinógena" según el autor y en el 2008, la realidad se ha encargado de proseguir la tarea encabezada por el escritor, siendo aún vigente su empresa. Al cumplirse 473 años de su fundación, la ciudad se revela como cosmopolita, global, criolla y andina a la vez. Para quien viene de fuera, su pasado poco importa. Algunas encuestas aún la califican de ciudad basura, infierno y ciudad horrible, pese a la presencia de juegos de agua, de escaleras en los cerros. Por ello, los pasacalles no solo deben evocar las calesas coloniales y sus personajes (tapadas, sorteros, cirios, virreyes y su corte), sino incorporar a los personajes que antaño estuvieron segregados por los grupos de dominación y que hoy pueblan la urbe. El libro debe releerse para desentrañar la identidad de la ciudad y del país.
CRÍTICA AL IMAGINARIO CRIOLLO
JOSÉ GUICH RODRÍGUEZ
ESCRITOR
Cuando este ensayo apareció, en la primera mitad de la década de 1960, la transformación de la ciudad ya era un proceso irreversible. Las migraciones desde el campo, iniciadas veinte años antes, habían modificado lentamente el perfil de Lima. A eso se sumaba la expansión poco planificada llevada a cabo por las empresas urbanizadoras, que arrasaron con las tierras de cultivo disponibles en el valle del Rímac; luego seguirían las orillas del Chillón (hoy, el valle de Lurín es la última víctima de esta depredación ecológica). Lima la horrible se inserta, como texto, en la crítica de un intelectual de izquierda (más bien, filo-anarquista) respecto del imaginario criollo y sus taras. Los ataques iban dirigidos contra el espíritu colonial (la Arcadia), que nutría las relaciones sociales y la decadente cosmovisión de sus habitantes tradicionales. Considero que la vigencia del libro se relaciona con esa actitud contestataria, más que con una adecuación a la realidad actual. Lo que hoy llamamos Lima ha desbordado largamente esa urbe-aldea conocida por Salazar Bondy y la llamada Generación del 50. Es un conglomerado formado por varias "ciudades", muy distintas entre sí. No obstante, incluso para SSB el "limeño viejo" era una especie en extinción, en retroceso, obligada a cederle el paso a los "nuevos", a los migrantes, que acordonaban el casco antiguo. A fin de cuentas, el libro sigue una tradición de larga data en las letras peruanas: esa que expresa el amor-odio de los escritores por una capital inventada o soñada, más que vivida.
BRILLANTE ALEGATO MORAL
MARCEL VELÁSQUEZ CASTRO
CRÍTICO
Lima la horrible constituye uno de los más brillantes alegatos morales y estéticos contra la Arcadia Colonial (prácticas e instituciones sociales de la oligarquía hispanista que diseñaron el orden social y simbólico de nuestra ciudad). Realiza una arqueología de las viejas tensiones (criollismo, impostura, huachafería) de una ciudad que, paradójicamente está liquidando mediante la modernización, la migración y la nueva narrativa urbana los antiguos fantasmas culturales que todavía obsesionan al autor.
Salazar Bondy escribe un texto que nació viejo y donde su odio al pasado esconde también su miedo al futuro. La fuerza de su sintaxis, la capacidad de síntesis, la diagonal ironía, la diestra argumentación y las frases virulentas y agudas son las armas de este libelo. Esta misma perspectiva crítica se requiere para enfrentar a la Lima contemporánea y a su cultura chicha.
La cultura chicha limeña es un sistema móvil de significantes tradicionales, modernos y globales que emplean los códigos y los formatos hibridados de la cultura de masas y las culturas populares urbanas. La nueva configuración de la ciudad de Lima exhibe y oculta los circuitos del universo chicha, legitima y cuestiona sus productos simbólicos, mantiene una relación conflictiva con estos sujetos populares y emergentes que han trastocado definitivamente las nociones de gusto y de centro. La oralidad andina, el habla callejera, la cumbia con todas sus variantes y derivaciones, la prensa sensacionalista, el humor televisivo, etc., son la gran matriz en la cual la mayoría de limeños se comunica, interactúa y se reconoce socialmente, formando un conjunto de valores y actitudes hacia la vida que desde el imaginario y la práctica social cumplen las funciones clásicas de cohesión social o por lo menos de simulacros consolatorios.