16:14 | Ernesto Huamán Reyes, esposo de la campesina que murió por las picaduras de estos insectos la semana pasada, logró sobrevivir
Los enjambres de abejas aún no son controlados en Jauja. Tras la muerte de una mujer el pasado fin de semana por numerosas picaduras, fue afectada otra persona que, felizmente, logró sobrevivir al feroz ataque de estos insectos.
Esta vez el más grave resultó ser Ernesto Huamán Reyes, de 65 años de edad, casualmente el esposo de Marcela Hercilia Cordero Sinche, la campesina que falleciera en el ataque anterior.
El accidente sucedió en las inmediaciones del jirón Huascar del poblado de Huertas, ubicado a seis kilómetros de Jauja. Huamán se encontraba acompañado por familiares que habían llegado desde Lima para el entierro de su esposa, cuando las abejas atacaron. Él no fue el único afectado, pero sí el más grave, informó el colaborador de El Comercio en esa zona, Raúl Mayo.
Los pobladores de Huertas han optado por no pasar por esa calle ante el temor de otra picadura. En tanto, un grupo de ellos acudió a la comisaría local en busca de ayuda.
Variades agresivas
El técnico agropecuario Nestor Roca Porras, de la Agencia Agraria de Jauja, manifestó que en Jauja existen 30 apicultores, en los distritos de Apata, El Mantaro, Muquiyauyo, Huertas, Sincos, y Molinos, que desarrollan la actividad artesanalmente.
El especialista explicó que en la mayoría de los casos los criadores llevan a estos insectos a la selva central, donde las abejas se mezclan con variedades silvestres y se reproducen camadas agresivas, que incluso atacan al ganado.
A fin de evitar este tipo de casos, Roca Porras recomendó a los apicultores a que no sometan a permanentes viajes a sus colmenas y que estas las ubiquen en lugares descampados para que no representen peligro.