14:12 | En la audiencia de hoy, Michel Fourniret, apodado el 'cazador de vírgenes', solo mostró una nota en la que estaba escrito que no iba a hablar
París (DPA) - El francés Michel Fourniret, asesino confeso de siete mujeres y apodado 'cazador de vírgenes', calló en el inicio del juicio en su contra en el norte de Francia.
El hombre de 65 años extendió una nota al juez en la que decía: "Sin exclusión de la opinión pública, mi boca permanecerá cerrada".
Fourniret deberá responder ante el tribunal en Charleville- Mézisres por el secuestro, la violación y el asesinato de siete jóvenes y niñas. También está acusada como cómplice de los crímenes, perpetrados entre 1987 y 2003 en Bélgica y Francia, su esposa Monique Olivier.
El asesino tenía un segundo papel preparado, rodeado con una cinta rosa. Sus escasas palabras fueron para decir que quería entregar una declaración. "Este comportamiento, como en la escuela, es una ofensa a la memoria de las víctimas", se indignó uno de los abogados de la acusación.
La presencia de periodistas en el inicio del juicio era enorme, dado que Fourniret podría revelarse como uno de los peores asesinos en serie de la historia de Francia. La acusación consta de más de cien páginas.
El hombre ya confesó siete asesinatos, pero según las investigaciones que aún se llevan adelante podría haber asesinado a al menos 15 mujeres.
La Justicia quiere esclarecer también en los próximos dos meses la perversa relación entre Fourniret y su mujer. Olivier, a la que los investigadores describieron "como un perro castigado", no solo servía a su marido para atraer a las víctimas sino que también participó activamente en los crímenes.
Al parecer incluso estimulaba sexualmente a su marido, de manera que pudiera proceder a violar a las chicas, dado que Fourniret padecía trastornos de la libido. La enfermera Olivier conoció a Fourniret cuando este cumplía una condena por un delito sexual a través de un anuncio tras varias relaciones fracasadas.