11:50 | Claudia Rivero entrenó en Alemania para clasificar a Beijing 2008 tras dejar sus estudios de administración y es la novena peruana en la justa
Por Fernando Lozano
Mientras Lima todavía duerme el 1 de mayo, en el Día del Trabajo, y en sus calles aún se respira la resaca del clásico, la badmintonista Claudia Rivero ya está vestida y armada con su raqueta y plumilla para dibujar figuras en el aire, en una exhibición deportiva que parece un arte.
Todos quieren tenerla cerca: aficionados, periodistas, y, claro, su novio lituano Kestutis Navickas. Es el precio de ser nuestra primera representante en bádminton, clasificada a unos Juegos Olímpicos por méritos propios. Mario Carulla fue a Atlanta 96 por una invitación, al igual que Lorena Blanco a Atenas 2004.
"Hace dos años viajé a entrenar a Alemania solo para clasificar. Dejé los estudios de Administración en la Universidad de Lima y todo... Me daba miedo de que hubiera sido en vano, pero al fin clasifiqué. Es una recompensa", dice.
En el ránking femenino de la Federación Mundial de Bádminton, Claudia está ubicada en el puesto 45, lo que le alcanzó para entrar en el selecto grupo de 32 badmintonistas femeninas --solo entran dos por país-- que ganaron un boleto para Beijing 2008. "Estoy disfrutando de mis vacaciones, yendo a la playa, a bailar, y todo lo que no pude hacer allá".
Tiene 21 años y una energía juvenil sin tregua. Es flaquísima, delicada, y uno piensa en que Claudia, jugando y golpeando la plumilla (esa suerte de pelota formada de plumas y corcho, que también llaman 'gallito'), bien podría ser parte de una coreografía de ballet.
Su hermana Valeria, también badmintonista, entra en escena en pijama. Ambas peleaban por la clasificación a la cita china en dobles, "pero la federación se puso las pilas tarde y no pudimos hacer los torneos necesarios", se queja Valeria, aparentemente más seria, con lentes, la disciplinada de la familia. "Claudia es lenta", suelta. "No le creas", responde Claudia, mientras posa en un cuarto repleto de trofeos.
Allí luce una gran colección de medallas y premios. Destacan cuatro preseas de bronce de los Juegos Panamericanos. Valeria, dos años mayor, ganó una en dobles femenino en Santo Domingo en el 2003 y en la misma categoría en Río 2007. Claudia obtuvo sus preseas en individual femenino y dobles mixto en Río.
Sueño en realidad
"Mi sueño siempre fue ir a los Juegos Olímpicos, pero nunca pensé que me costaría tanto", dice Claudia. El 2006 fue una de los 140 badmintonistas del tercer mundo que solicitaron una beca en el BWF World Training Center, un centro de alto rendimiento en la localidad alemana de Saarbrücken.
"Si quería clasificar por méritos propios, tenía que irme". Quedó entre las diez mejores en la categoría femenina (el peruano Rodrigo Pacheco también fue seleccionado entre los varones) y fue elegida para pasar dos años allí con el único objetivo de clasificar a Beijing 2008. Y lo logró.
¿Qué tan lejos puedes llegar en Beijing? "Conseguir una medalla es difícil. Un gran resultado sería llegar a la segunda ronda", afirma. Tiene 21 y cuenta que los badmintonistas alcanzan su plenitud a los 27. El secreto es seguir intentando. "Sí, pero no sé si quiero sacrificar cuatro años más en Alemania para ganar una medalla. Dejé mis estudios en tercer ciclo. No sé qué pasará después".
SABÍA QUE
Hasta ahora, 9 peruanos han clasificado a los Juegos Olímpicos