12:42 | El cuerpo de Deborah Jeane Palfrey, conocida como la 'Madame de Washington', fue encontrado el jueves ahorcado en el hogar de su madre
Washington (EFE).- Deborah Jeane Palfrey, conocida como la 'Madame de Washington', juró que nunca llegaría a ir a la cárcel por mantener una red de prostitución, y lo cumplió: Su cuerpo apareció el jueves ahorcado en casa de su madre en Florida.
Según explicó el capitán Jeffrey Young, de la Policía de Tarpon Springs, la madre de Palfrey, Blanche, encontró el jueves el cuerpo de su hija en un cobertizo cerca de su vivienda prefabricada, en una comunidad de jubilados, cuando la buscaba tras despertar de una siesta.
Al parecer, Palfrey se había ahorcado la noche anterior con una cuerda de nailon y dejó una nota de despedida, cuyo contenido preciso no se ha divulgado.
Young comentó que Blanche Palfrey no tenía ningún motivo para pensar que su hija planeara matarse. No se encontraron indicios de la participación de terceras personas en la muerte de la mujer.
Palfrey, de 52 años, fue declarada culpable el 15 de abril de mantener una red de prostitución en Washington que daba servicio a destacados políticos y personalidades, además de cargos relacionados, como el uso del correo para fines ilícitos y blanqueo de dinero.
La 'Madame de Washington' afirmaba que las mujeres en su empresa, Pamela Martin and Associates, se limitaban a ofrecer compañía y que si alguna de ellas se prostituyó, lo hizo sin su conocimiento.
La vista para dictar la sentencia de Palfrey, que se encontraba en situación de libertad bajo fianza, estaba prevista para el 24 de julio, y encaraba hasta un máximo de 55 años de cárcel.
Palfrey estableció en 1993 Pamela Martin, que se anunciaba en la guía telefónica y los periódicos de Washington como proveedora de compañía de mujeres jóvenes, con educación universitaria y empleos estables, a cambio de 275 dólares la hora.
Las autoridades federales señalaron que durante trece años la empresa empleó a 132 mujeres y generó unos dos millones de dólares mediante "actividades relacionadas con la prostitución".
El caso desató un escándalo en Estados Unidos cuando Palfrey amenazó con vender al mejor postor las listas de llamadas para pagar su defensa. Finalmente optó por divulgarlas de manera gratuita.
Entre los clientes se encontraba el senador republicano David Vitter, quien pidió disculpas por haber cometido "un pecado muy grave", después de que su nombre apareciera en la lista de clientes de Palfrey.