10:42 | Se reducirá el consejo directivo y se evitaría presencia de actores políticos, analistas instan a que se sepa concertar acuerdos
El alumbramiento ocurrió en mayo del 2005, cuando el Congreso aprobó la ley de creación del Centro Nacional de Planeamiento Estratégico (Ceplan), que de inmediato fue metido en la congeladora. Sin embargo, tres años después ese ente estatal parece empezar a dar sus primeros signos de vida.
Al anuncio hecho por el jefe del Gabinete, Jorge del Castillo, de que el BID destinará US$50 millones para su constitución formal, se suma que la semana entrante la Presidencia del Consejo de Ministros (PCM) presentará una reforma a la ley del Ceplan. Así lo aseguró José Élice, secretario general de la PCM.
Tal proyecto será el primer producto de las reuniones de trabajo convocadas por la PCM con diversos especialistas desde febrero de este año para reflotar el Ceplan. Entre los cambios estará la reducción del número de miembros de su consejo directivo de 15 a 8, entre quienes ya no se incluiría a delegados de partidos políticos, una de las críticas que se lanzó desde el principio a la ley actual.
NO OBLIGARÁ NI CONDICIONARÁ
También quedará claro, según Élice, que en una primera etapa el Ceplan no será el encargado de dar autorizaciones y que su opinión no será condicionante de nada. "Por ejemplo, el Ceplan no autorizará inversiones en minería en los próximos 3 o 4 años, pero sí marcará la pauta y un sentido de futuro", dijo Élice.
Consultado sobre si la falta de carácter vinculante en las decisiones del Ceplan no le restará fuerza, Élice respondió que si se analiza la historia de este tipo de organismos en otros países siempre empezaron así. "El Ceplan será un órgano líder y dinamizador que se impondrá por la autoridad intelectual de sus miembros. Ahora bien, nada impide que en el camino se vaya fortaleciendo y adquiriendo más competencias, pero en el principio tiene que ser así".
CON AUTORIDADES DEL PAÍS
Para el antropólogo y demógrafo Carlos Eduardo Aramburú, consultor de El Comercio, es absolutamente indispensable contar con el Ceplan. "Pero hay que evitar que se convierta en un paquidermo inoperante e instar a que se trace dos objetivos: la mirada a largo plazo y la concertación de políticas públicas con las autoridades del país", aseveró.
En cuanto al carácter vinculante o no, apuntó: "Eventualmente deberá tenerlo, pero el principio es que actúe por consenso y no por ordenanza. Ya tenemos un montón de leyes que obligan a cosas, el Ceplan debe tener capacidad de concertación y de acuerdo".
Otro consultor de este Diario, el antropólogo Carlos Monge, saludó que el asunto del planeamiento estratégico vuelva a debatirse, pero hizo una salvedad. "Me parece indispensable que las modificaciones y el diseño final sean discutidos con las autoridades locales y regionales, no hay que repetir la experiencia pasada de un órgano vertical y excluyente. Esto puede servir para lanzar la verdadera descentralización en el país, el Ceplan debe sustentarse en sistemas de planeamiento regional", manifestó.
A juicio de Monge, a partir de este carácter participativo se podrá dar legitimidad al Ceplan. "La naturaleza vinculante de sus decisiones debe surgir más del hecho de que se convoque a todas las partes y de que este ente sea inclusivo. Entiendo que las cosas no pueden hacerse de golpe, pero a la larga sus acuerdos tendrán que ser vinculantes", remató.
Para diferenciarse de un triste antecesor
El Instituto Nacional de Planificación (INP) se politizó y burocratizó durante el primer gobierno aprista y de él se recuerdan los megaproyectos que no tuvieron repercusión social y que implicaron más gasto.
Según José Élice, el INP actuaba de manera reactiva, mientras que el Ceplan lo hará de forma prospectiva y con mirada a largo plazo.
Si en el INP se dio prioridad a la investigación a partir del diagnóstico de problemas, en el Ceplan se mirará el futuro para planificar desde el presente.
Según la ley, los órganos de planeamiento de los gobiernos regionales integran el sistema nacional de planeamiento