18:45 | Dos años después, retorna como primer ministro de Italia con una nueva estrategia, en la que su partido ocupa 12 de los 21 ministerios
Roma (EFE).- Dos años después de ser derrotado por Romano Prodi, el empresario y político Silvio Berlusconi, de 71 años, volvió este jueves a la primer ministro del Gobierno Italiano, tras arrasar en las elecciones generales, dispuesto a "reanudar el trabajo interrumpido".
'Il Cavaliere' regresa con un Gobierno hecho a su medida, sin vicepresidencias, ni grandes nombres de relieve de fuera de los partidos aliados y a los que une gran fidelidad al magnate de la televisión privada.
Observadores políticos, como Massimo Giannini, de "Repubblica", o Massimo Franco, de "Corriere della Sera", resaltaron hoy que Berlusconi ha aprendido la lección de la legislatura 2001-2006, en la que colocó en primera fila a los líderes de los grupos aliados y acabó quemándose en una negociación permanente para contentarlos, que propició dos gobiernos.
En esa ocasión, como no podía ser menos, Berlusconi ha repartido la tarta del poder, pero el trozo más grande -12 de los 21 ministerios- ha sido para su grupo, cuatro para la federalista Liga Norte, partido de tintes racistas; otros cuatro para la derechista Alianza Nacional y el restante para un democristiano que no secundó el portazo dado por él hasta hace pocos meses aliado partido UDC de Pierferdinando Casini.
Los elegidos
A parte de Umberto Bossi, líder de la Liga Norte, que retorna como ministro sin cartera para las Reformas, los otros dos líderes aliados han sido alejados del Gobierno: Gianfranco Fini, de Alianza Nacional, que pasa a presidir la Cámara de Diputados; y Raffaelle Lombardo, del sureño Movimiento por la Autonomía, es el titular de la región de Sicilia.
Berlusconi ha echado mano de sus hombres de confianza, empezando con el fiel y discreto Gianni Letta, nuevo subsecretario de la Presidencia; para Economía a Giulio Tremonti; y para Asuntos Exteriores a Franco Frattini, hasta hoy comisario europeo.
La seguridad ciudadana, la lucha contra la inmigración ilegal y las reformas del estado y del fisco en sentido federal fueron los estandartes de la campaña electoral conservadora.
Visto los resultados en las urnas, los observadores coinciden en que la legislatura se jugará en ministerios claves como Interior y Reformas, ahora bajo responsabilidad de la Liga Norte, lo que ha levantado recelos en la oposición de izquierdas, conociendo el discurso de tintes xenófobos del partido en temas de inmigración ilegal y seguridad ciudadana.
Berlusconi ha creado el ministerio para "Simplificar las leyes", que ha entregado a Roberto Calderoli, de la Liga Norte, famoso por el escándalo que originó tras exhibir una camiseta con las caricaturas de Mahoma, que le obligó a dimitir como ministro.
El nuevo jefe de Gobierno ya anunció que no prometía milagros sino trabajo duro, necesario para sacar adelante la maltrecha economía italiana que arrastra un bajo crecimiento, problemas de competitividad y una inflación al alza.
Durante la campaña electoral, 'Il Cavaliere' colocó como prioridades la recuperación del crecimiento económico y medidas de apoyo a las familias, acciones fiscales en favor de las empresas, aumentar el empleo y la lucha contra la evasión fiscal.