9:33 | La consulta popular, que se lleva a cabo hoy, busca aprobar una nueva Constitución que habilitará el control militar sobre futuros gobiernos
Rangún (DPA).- La junta militar de Birmania (Myanmar) convocó este sábado al referéndum que le podría permitir cementar su poder político, a pesar de los reiterados llamados internacionales a favor de suspender el proceso, dada la crisis producto del ciclón Nargis, que dejó unos 100.000 muertos según estimaciones internacionales.
Los centros de votación abrieron sus puertas a las 23:30 GMT del viernes, tal como estaba planeado. A pesar de que la junta de la ex Birmania pospuso la votación hasta el 24 de mayo en 47 zonas fuertemente afectadas por el ciclón, incluyendo grandes partes de la antigua capital Rangún, rechazó los pedidos internacionales para posponer todo el proceso y concentrarse en la emergencia humanitaria.
El referéndum se refiere a una nueva Constitución, que básicamente habilitará el control militar sobre futuros gobiernos elegidos en las urnas, y lo hará a través de un sistema de nombramientos en ambas Cámaras legislativas.
"Según las creencias budistas, la gente que está en duelo debe ir al templo una semana después de la muerte de sus seres queridos y rezar por ellos. Por lo tanto mucha gente quiere ir hoy al templo en lugar de participar en el referéndum", explicó Win Min, especialista en asuntos birmanos de la Universidad Chiang Mai de Tailandia.
Myanmar es un país predominantemente budista, pero sus gobernantes militares adhieren a creencias en numerología y astrología. El máximo líder militar, Than Shwe, es considerado el principal partidario de proceder hoy con el referéndum.
"Lo planeó así y no quiere cambiarlo, en parte por razones astrológicas y en parte porque puede ser que esté preocupado por la posibilidad de que las cosas empeoren si espera", añadió el especialista.
Se cree que Than Shwe también está detrás de la reticencia de la junta a otorgar visados a colaboradores extranjeros para que socorran a la población afectada por el ciclón, aunque ya ha habido algunos casos de concesión de permisos.
La junta ha dejado en claro que si bien recibe con satisfacción la ayuda material, pretende efectuar por sí sola la distribución de la misma, algo que contraviene las normas internacionales.
Pese a las dificultades logísticas, la Federación Internacional de la Cruz Roja y la Media Luna Roja (FICR) afirmaron el viernes que la ayuda humanitaria alcanzó a unas 220.000 personas en Myanmar.
"Hay limitaciones, como sabemos, pero estamos trabajando para superarlas", dijo Michael Annear, coordinador de la respuesta regional de desastres de la FICR en Myanmar.
Mientras la ONU reportó problemas para la obtención de visados para sus equipos de ayuda, la Cruz Roja dijo que a siete de sus colaboradores se les ha garantizado la entrada.
El Programa Mundial de Alimentos (PMA) de la ONU reanudará este sábado sus vuelos con ayuda humanitaria, dejando sin efecto la decisión de cancelar los mismos tras la retención de dos partidas en el aeropuerto de Rangún. Funcionarios de la ONU en Ginebra confirmaron que solo tres de sus expertos han recibido autorización para ingresar en el país asiático.
Según los últimos datos emitidos por el Gobierno, el ciclón costó la vida a 22.997 personas y dejó 42.119 desaparecidos, así como 1.403 heridos, mientras otras fuentes, tales como el gobierno del Reino Unido y la ONU, aseguran que la cifra de víctimas real es cercana a los 100.000.