11:21 | Los medios de comunicación locales aplaudieron la organización de los JJ.OO. y el desempeño de sus atletas durante los mismos
Beijing (DPA).- China celebró los Juegos Olímpicos como un "éxito glorioso". El resto del mundo habló de una demostración del potencial de la pujante potencia mundial. "Con los Juegos Olímpicos en Beijing, China se aseguró una posición como gran potencia", comentó el diario japonés "Mainichi Shimbun" al cierre de los XXIX Juegos Olímpicos.
También los medios estatales chinos vieron en la exitosa celebración de los Juegos una señal de una nueva fuerza adquirida por la nación. "La mayoría de los Juegos Olímpicos se celebraron hasta ahora en países desarrollados, pero China demostró que puede ser igual o incluso mejor", comentó la agencia de noticias estatal "Xinhua".
Los grupos de derechos humanos, en cambio, hicieron un balance negativo: el gobierno chino aprovechó los Juegos para sus objetivos, afirman.
El Consejo Estatal de China valoró el primer lugar de los atletas chinos en el medallero como "avance histórico y un nuevo capítulo en el desarrollo del deporte en China".
Algunos comentaristas chinos, sin embargo, hicieron un balance mixto. El conocido experto en deportes Han Qiaosheng hizo referencia en el diario "Xinjingbao" al hecho de que China aún tiene debilidades en los deportes de equipo con pelota. La mayor brecha entre China y Estados Unidos, que en Beijing tuvo que ceder su lugar como líder en la cantidad de medallas de oro, se registra en el atletismo y la natación. China ganó en esas disciplinas sólo ocho medallas, entre ellas, una de oro.
El diario pekinés "Xinjingbao" consideró que los Juegos "superaron ampliamente" las expectativas del Comité Olímpico Internacional (COI). "Beijing fue el mejor anfitrión olímpico de los últimos cien años", comentó efusivo el diario "Beijing Qingnianbao".
"Instalaciones de primer nivel, organización de primer nivel. Eso es lo que se dice de los Juegos en Beijing", comentó el diario en inglés "China Daily". "Los Juegos son el clímax histórico de tres décadas de apertura", escribió el comentarista. "También fue una oportunidad para el mundo de ver a China con nuevos ojos".
El diario japonés "Nikkei" llegó a la siguiente conclusión: "El hecho de que China se llevara la mayor cantidad de medallas de oro seguramente refleja el ascenso de China como gran potencia mundial, pero también fue llamativo que China no puntuara tan bien en derechos humanos, libertad de expresión y democratización".
Sharon Hom, secretaria general del grupo de derechos humanos Human Rights in China (HRiC), opinó: "La fachada cuidadosamente arreglada no pudo ocultar el Estado policial que aplasta los derechos humanos".
El diario "The New York Times" otorgó a la dirección del Partido Comunista una medalla de oro en la categoría de "manejo de una imagen autoritaria".
"Beijing recibió lo que quería con este espectáculo transmitido a todo el mundo por televisión. Cosechó una gigantesca mina de oro para su prestigio, que seguramente aprovechará para ampliar su influencia internacional y, tememos, para aumentar la presión en el país", comentó el "New York Times".
China hizo estas ganancias sin hacer ningún tipo de concesión a cambio. Cuando endureció la persecución política en vez de reducirla, "un COI impotente apenas emitió algún tipo de protesta".
La mayoría de los líderes del mundo, entre ellos el presidente estadounidense, George W. Bush, que como otros 80 jefes de Estado y de gobierno aproximadamente participó en la ceremonia inaugural, "son casi igual de culpables", concluyó el periódico.